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  • Paco Calvo

Carpe Diem, per favore…

Actualizado: 25 de ago de 2019

Carpe Diem es una expresión de moda que muchas personas presumen aplicar en sus vidas. Su autoría se otorga a Horacio, y significaría literalmente “Cosecha el día”, lo que viene a implicar algo así como que se aproveche el tiempo. En la actualidad, se usa para señalar la importancia de vivir el presente. Pero vivir el presente no es fácil y tampoco tiene porque implicar entregarse al hedonismo por completo, olvidando que existe un mañana. Por poner un ejemplo maravilloso, diría que hay una hora límite para decirle al camarero, “No me pongas ninguna copa más, que trabajo mañana”. Así evitamos un desastre garantizado, por muy placentero que sea el momento.


La fábula que mejor lo ilustra es un clásico que nos viene de la antigua Grecia y que se atribuye a Esopo “La Cigarra y la Hormiga”. Los cuentos, historias, fábulas o parábolas, han tenido desde la noche de los tiempos, un gran poder a la hora de comunicar y transmitir enseñanzas, y por ello, han sido usados por gurús, maestros, filósofos, líderes religiosos, etc. desde la antigüedad. Como dice el gran Jorge Bucay “Los cuentos son para dormir a los niños, y despertar a los mayores”.


Volviendo a la fábula, parece claro que la cigarra vivía exclusivamente en el presente, entregado al ocio y a los placeres primaverales. La hormiga en cambio, vivía exclusivamente en el futuro, pues todo su presente consistía en trabajar para proveerse de provisiones con las que pasar el invierno. La cigarra sufrió las consecuencias de entregarse exclusivamente al presente, obviando que el invierno llegaría, y vaya si llegó... La hormiga quizás nunca disfrutó de una primavera…


Debe de existir un término medio, un equilibrio que evite pasar el más frío de los inviernos, y por otra parte, que permita disfrutar algo de primavera ¿no?.


El pasado forma parte de nosotros, nos ayuda a no repetir errores y está lleno de recuerdos emocionales... ¿Cómo desprendernos de esos momentos en los que se amó la vida?, ¿de momentos que nos marcaron, que fueron especiales?. Los tesoros mejor guardados viven en el pasado. Los momentos duros también, a veces a ellos les debemos grandes aprendizajes, a pesar del dolor.

¿Qué seríamos sin nuestros recuerdos?. Solo hay que ver los estragos que produce el Alzheimer en las vidas de las personas que lo padecen, y de las que los rodean.

Somos el producto de nuestro pasado, y no se puede cambiar. Quizás ahí está el mal que nos enferma, querer cambiarlo, con rumiaciones que nos provocan sufrimientos ¿Por qué no hice nada?, ¿Por qué lo hice?, ¿Por qué a mí?, y así mil “por qués” que no tienen respuesta. El pasado solo puede ser aceptado como parte de una etapa de nuestras vidas, que nos condujo hasta hoy. Así alcanzamos la paz.


La ilusión y la esperanza están en el futuro, son motivantes y por lo tanto, guían nuestra conducta hacia nuevos retos. Imaginar una vida mejor es lo que llevó al ser humano a conquistar sus grandes hitos, es lo que nos mueve y motiva a tener un presente con mayor sentido y propósito, y con una dirección dónde navegar.

Por otra parte, el miedo siempre está en el futuro, y en exceso provoca sufrimiento, que a su vez, provoca infelicidad. La felicidad es la ausencia de sufrimiento.


Imaginar demasiados escenarios pesimistas genera miedo a perder cosas a las que estamos apegadas. ¿Y sí me despiden?, ¿Y si sucede?, ¿Y si me deja? y así mil “Y sís”…

La mayoría de nuestros miedos futuros, no llegarán nunca a hacerse realidad…, cuantos "sofocones" por nada… cuántas veces nos hemos privado de la paz que merecemos, cuántas cosas nos hemos perdido o dejado de hacer por miedo...

Internamente estamos casi obligados a manejar una estadística de probabilidades, para prevenir cuestiones que realmente son posibles, dejando a un lado todas las infinitas probabilidades de calamidades imaginables. Volviendo a la fábula, temer o tener cierto respeto al invierno está fundado, pues hay certeza absoluta de que llegará. La probabilidad de morir por un accidente de avión dicen que es una entre sesenta millones… y sin embargo es uno de los miedos más comunes…

Cuando llegue lo que tenga que llegar, será el momento de abordarlo. Mientras tanto, qué mejor que vivir sin miedo…

Demasiado apego y demasiada imaginación, son dos amigas que cuando se juntan nos provocan miedo. Eliminando cualquiera de ellas, desaparece…


Obviamente, en el presente está el aquí y ahora, la vida misma. Como dijo John Lennon “la vida es eso que pasa mientras estamos haciendo otros planes”. Añadiría: “La vida es eso que pasa mientras estamos removiendo el pasado o atemorizados por el futuro". ¿Es tu caso?.

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